En un acto que redefine la política social en la entidad, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva encabezó la entrega de las primeras 116 Viviendas para el Bienestar en la capital colimense. La relevancia del evento trascendió las fronteras estatales al contar con el respaldo directo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien a través de un enlace en vivo en ‘La Mañanera del Pueblo’, validó el inicio de una era donde la vivienda deja de ser un privilegio de mercado para convertirse en un derecho humano tangible.
DE LA PROMESA A LA REALIDAD: UN FRACCIONAMIENTO CON ROSTRO HUMANO.
Desde el fraccionamiento Andares del Jazmín, la mandataria estatal destacó que este programa no es solo una obra de infraestructura, sino una respuesta sensible a la necesidad de las familias. Acompañada por la titular de Sedatu, Edna Elena Vega Rangel, y el director de Infonavit, Octavio Romero Oropeza, Vizcaíno Silva subrayó que estas casas están estratégicamente ubicadas cerca de servicios públicos, garantizando un desarrollo urbano ordenado y digno.
"Más que entregar una vivienda, es comenzar a construir hogares y transformar historias como la de Ricarda Huerta", afirmó la gobernadora, refiriéndose a una madre soltera de cuatro hijos cuya vida cambió al recibir las llaves de su patrimonio, eliminando para siempre la carga del pago de renta.
EL "BOOM" HABITACIONAL: METAS QUE SE SUPERAN
La noticia más impactante de la jornada fue el anuncio del crecimiento exponencial en las proyecciones de vivienda para Colima. De una meta inicial de 13,250 unidades, el compromiso se elevó a 19,000 viviendas para todo el estado. Este ambicioso plan se desglosa de la siguiente manera:
13,000 viviendas bajo la ejecución del Infonavit.
6,000 viviendas a través de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).
1,000 predios adicionales sujetos a procesos de regularización.
MOTOR ECONÓMICO Y JUSTICIA SOCIAL
Con una inversión estimada de 11,400 millones de pesos, el programa se convierte en el principal motor de reactivación económica para la región. Se proyecta la creación de 57,000 empleos directos y 85,000 indirectos, beneficiando a un total de 68,000 personas.
Octavio Romero Oropeza puntualizó que la demanda es tan alta que, de las primeras 116 casas, ya solo quedan once disponibles, confirmando que este año arrancará la construcción de 7,500 viviendas más en la entidad. El evento concluyó con la entrega de documentos clave para la seguridad jurídica de los colimenses, como cancelaciones de hipotecas y deudas, cerrando un círculo de bienestar integral para la población